¿QUIÉN SOY YO?, es la pregunta filosófica por excelencia. ¿No crees que si todo mundo, en todas las épocas se lo ha preguntado, es porque efectivamente es algo importante?
El autoconocimiento no se trata sólo de revivir experiencias dolorosas y quedarse atascado en el pasado, sino que te permite entender tu origen para tomar decisiones y realizar cambios hacia el futuro, pues si te comprendes mejor a ti mismo, te podrás dar cuenta de los cambios que son necesarios para estar en paz contigo mismo y con todos los que te rodean.
El aprendizaje que la mayor parte de nosotros ha recibido consiste en ocultar lo que sucede en nuestro interior creando fachadas y máscaras hacia los demás. Algunas personas fingen durante años que todo va bien en su interior y en sus relaciones, a tal grado que ¡se la creen! Y dejan de distinguir lo que es en verdad agradable o frustrante, viviendo con una sensación permanente de que algo anda mal con su vida.
El objetivo del desarrollo de conciencia no es sólo arrancar las máscaras, sino tener el valor de comprender lo que hay detrás para lograr un autoconocimiento profundo e íntimo, que te permita aprovechar la experiencia para descubrir el verdadero sentido de tu vida.
REFLEXIONES
- ¿Cómo son tus relaciones significativas (pareja, hijos, padres, amigos)?
- ¿Son armónicas y satisfactorias, o todo lo contrario?
- ¿Cómo son el resto de tus relaciones (amigos, compañeros de trabajo, jefe)?
- ¿Son armónicas y satisfactorias, o todo lo contrario?
- ¿Cómo reaccionas a los cambios?
- ¿Con aceptación y entusiasmo o con miedo?
- ¿En general…consideras que tienes una vida plena?
Este simple ejercicio te permitirá de entrada, identificar si hay un patrón en tus relaciones, para que puedas llegar a la pregunta más importante de todas:
¿POR QUÉ SON ASÍ TUS RELACIONES Y POR QUE REACCIONAS COMO REACCIONAS ANTE LA VIDA?
Si llegas a esta comprensión, podrás entonces hacer las correcciones necesarias para vivir mejor, contigo mismo y con los demás.
CONCLUSIONES
El proceso de autoconocimiento, te puede llevar a construir una base sólida de bienestar, a partir de tus propias reflexiones acerca de las características de tu identidad, de las circunstancias que te han rodeado y de todo el proceso de tu vida que ha definido todos los aspectos significativos de tu existencia.
Este proceso también busca que el conocimiento sobre el modo de expresar tus emociones y tus reacciones en situaciones determinadas, te permita relacionarte de una manera más congruente, equilibrada y, por lo tanto, satisfactoria.
