Hoy en día, existen una infinidad de diferentes perspectivas, corrientes y métodos para cuidar y mejorar tu salud y a veces puedes llegar al punto de no saber a quién hacerle caso.
Por esta razón, antes de revisar algún contenido específico sobre algún método o corriente, te invito a que te cuestiones lo siguiente:
¿Cuál es tu sistema de creencias con respecto a los medios adecuados para mantener y mejorar la salud?
Es decir… ¿qué tipo de recursos consideras válidos y cuál es tu actitud ante la salud física?
Es importante que tengas esto claro, para que puedas “filtrar” el contenido que te encuentres y puedas concentrarte sólo en aquello que realmente sea valioso para ti, pues sólo así podrá ser benéfico. Si aplicas algo en lo cuál no crees, TE GARANTIZO que no va a funcionar.
REFLEXIONA
- ¿Cuando te enfermas lo primero que haces es ir al doctor a que te recete algo de la farmacia?
- ¿Crees que la medicina es la única forma de curar enfermedades o que la alimentación también ayuda?
- O por el contrario, ¿evitas los medicamentos a toda costa y prefieres sólo remedios caseros y naturales?
- ¿Has experimentado, o eres fan de los tratamientos naturistas o alternativos como la herbolaria o la homeopatía?
- ¿Crees que con solo alimentación, podrías mantener o recuperar tu salud?
- ¿Estás abierto a métodos de curación más alternativos, como trabajo de energía, meditación, acupuntura, etc…?
MI OPINIÓN
No hay respuestas correctas o incorrectas a las preguntas anteriores y no hay ninguna preferencia mejor que la otra. Al final, el mejor método de salud, es aquel que consideras válido y efectivo para ti, pues sea lo que sea va a funcionar, si le tienes confianza. Incluso la medicina moderna reconoce el valor de esta creencia y lo denomina “Efecto Placebo”, cuya premisa es que si el paciente cree que lo que ingiere lo va a curar, así será, aunque sean sólo pastillas de azúcar… Pero esa es otra historia.
¿Y tú qué opinas?
