La motivación es el conjunto de factores racionales y emotivos que son capaces de provocar, mantener y orientar el comportamiento de las personas hacia la satisfacción de una necesidad.
Entre estos factores se cuentan en primer lugar, los instintos, que son impulsos innatos del hombre para asegurar su vida y la supervivencia de su especie, por ejemplo: la búsqueda de sustento, casa y abrigo entre otros.
También son factores de motivación los incentivos sociales, derivados del medio social y que condicionan el ritmo de actividad y la cercanía de las relaciones interpersonales, por ejemplo: la costumbre, tradiciones, la publicidad, los cambios sociales, etc.
En tercer lugar están los motivos personales, que son aquellos intereses que se privilegian porque tienen un significado especial para el individuo, por ejemplo: la vocación, los gustos y los pasatiempos.
Los instintos, incentivos sociales y motivos personales se entremezclan en la vida del individuo. Por ejemplo: la búsqueda instintiva de protección ambiental se combina con el incentivo social de que la vivienda se sitúe en determinada zona: y se complementa con los motivos personales, que hacen que la casa tenga ciertas características arquitectónicas o estéticas de acuerdo con determinado gusto.
Estos factores de la motivación se manifiestan en el comportamiento. Y en este caso la conducta está dirigida a la búsqueda del poder, entendido éste como la obtención de dinero, estatus e influencia; a la afiliación en términos de cercanía y pertenencia a un grupo social determinado, y a la realización personal entendido como satisfacción e intereses profesionales, culturales, intelectuales, religiosos y estéticos.
Si en la conducta de una persona sobresale la motivación del poder, su comportamiento se caracteriza por:
- Una orientación política de su vida que influye en sus relaciones familiares y laborales.
- Una sensibilidad especial para detectar la influencia interpersonal en los grupos.
- Un deseo de vincularse con los centros de poder y prestigio.
- Una preocupación por influir, persuadir y dirigir a los demás.
- La utilización de datos que se relacionen con sus propósitos personales.
Por otra parte, si el motivo predominante es la afiliación, el comportamiento de la persona se identifica por:
- La preferencia por la compañía de otras personas, más que por la soledad.
- Una relación de cercanía afectuosa con los seres que la rodean.
- La preocupación por las relaciones interpersonales en el trabajo, algunas veces por encima de la tarea.
- Un funcionamiento más adecuado en un ambiente de cooperación.
- La preocupación emocional ante la amenaza de verse separado de su familia o grupo de trabajo.
En cambio, si la realización personal es lo más importante en la motivación del individuo, su manera de actuar se distingue por:
- La capacidad para fijarse metas personales.
- Un sentimiento de responsabilidad para obtener resultados.
- La aceptación de riesgos moderados para alcanzar metas
- La preocupación por los aspectos trascendentales, estéticos y culturales.
- La búsqueda de retroalimentación que le ayuda a mejorar.
REFLEXIÓN
- ¿A ti que te motiva? ¿Con qué tipo de motivadores te identificas más?
- ¿Cuáles son las ventajas de tener una motivación como la tuya?
- ¿Y cuáles son las desventajas?
- ¿Se relaciona tu tipo de motivación con algunos acontecimientos de tu línea de vida?
- Por último, ¿puedes asociar tu motivación y tus acciones de modo que puedas comprenderte mejor?
CONCLUSIÓN
En tu comportamiento, siempre se dan las tres manifestaciones de la motivación: poder, afiliación y realización personal, aunque alguna de ellas sea la predominante.
Conviene aclarar que no existe un tipo de motivación mejor que otro. Lo importante es que tu motivación responda a sus aspiraciones más profundas, y que las acciones que tomes, realmente respondan a tu motivación, mejorando tu calidad de vida, en conciencia.
Esta es mi opinión…¿Cuál es la tuya?
